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Blog personal de Pedro Aznar

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XBMC + pelisalacarta: El mejor “media center” para Mac

No empecé a utilizar FrontRow hasta que me fui a vivir a Barcelona. En aquel momento, si quería ver alguna serie o peli sin molestar a mis compañeros de piso, la mejor opción era mi cama y el MacBook Pro controlado con el Apple Remote. FrontRow era sencillo, accesible, y muy útil para navegar entre los archivos o incluso desde dentro de la película.

Sin embargo, cuando empieza a interesarte una serie mucho, buscas la forma más rápida de verla. Y ese método se llama “streaming”, y páginas como seriesyonkis empezaban a ofrecerlo. Me pareció la forma perfecta de ponerme al día en Lost (por ejemplo) cuando volvía del trabajo sin buscar o estar pendiente del torrent o el jDownloader de turno.

Pero claro, la comodidad del Front Row se echaba de menos. ¿Habría algo entre ambos mundos? La solución, además, mejoró con mucho la experiencia original de Front Row. Se traba de XBMC, un media center multiplataforma, controlable perfectamente con el Apple Remote que se puede ampliar mediante plugins. ¡Bingo!

Fue cuestión de tiempo encontrar el adecuado para conseguir ver series en streaming, desde la comodidad de la cama, utilizando sólo el Apple Remote bajo una interfaz decente: Se trata de pelisalacarta, un extra que instalado bajo XBMC, permite navegar por las webs más populares que ofrecen este servicio, entre sus series y películas, como si las tuviéramos instaladas localmente en nuestro Mac.

Sólo queda seleccionar lo que queremos ver, y con una conexión medianamente decente, el vídeo comenzará a reproducirse, con calidad más que aceptable. Es una pasada estar en un hotel, por ejemplo, y poder ver cualquier peli que se te ocurra en ese momento, simplemente utilizando ésto (eso si, tirando de Wi-Fi del hotel, claro).

Para terminar de redondear el invento, lo ideal es comprar una cuenta premium en Megavideo, servicio donde se almacenan el 90% de los vídeos de estas páginas, aunque sin ella también es posible verlos. Eso sí, con la conocida limitación de 74 minutos por hora de las cuentas gratuitas.

Si no habéis probado el tándem XBMC + pelisalacarta, dadle una oportunidad. Además, si seguís los pasos de este vídeo (vaya tela con la música que le ha puesto, sí…) conseguiréis integrar vuestras series en vuestra biblioteca con las imágenes y descripciones de cada episodio.

Cómo tener una buena idea: Quelovendan.com

Esto no es un post “patrocinado” de esos, ni ninguna tontería dospuntocero que se inventa la gente que se cree cool para reprochar a otros. Sin embargo, la verdad es que os voy a hablar de una tienda, pero sobre todo, de una buena idea de unos buenos amigos.

Todos conocemos nopuedocreer.com, una web divertida y curiosa con inventos y utilidades divertidas, muy conocida en Internet. Daniel González (Troy), Pepe Ortuño, Diego Solanas y Verónica Abad están haciendo un gran trabajo y han conseguido el éxito que se merecen. Muchos de estos productos geeks nos encantan, pero son difíciles de encontrar y a menudo tenemos que recurrir a páginas extranjeras, con el problema de aduanas y demás líos que a todos nos gusta evitar.

Ellos lo pensaron y crearon su propia tienda, quelovendan.com, con muchos de estos objetos curiosos. Troy ha hecho un trabajo descomunal y conociéndolo, sé que lo ha hecho realmente bien. Por eso me gustaría aprovechar mi blog para felicitarlo (a él y al resto) y para recomendaros a los demás que, si no la conocíais, echéis un vistazo.

Cosas como los salpimenteros robóticos (no me digáis que no molan), los cubitos de hielo “space invaders” (son brutales, en serio) o los colgadores en forma de estrella ninja… son lo más.

No veo un mejor uso de un blog personal que recomendar el trabajo bien hecho de unos buenos amigos… y desde luego, éste es el caso. ¡Espero que os vaya genial!

Sitio oficial | Quelovendan.com

Lo que nos creemos, y lo que somos

El calendario de mi empresa tiene frases famosas en cada mes. El calendario mola, no es el típico calendario que se cuelga en la pared (cosa que NUNCA debéis hacer), sino que se trata de un cubo de cartón que se monta, con el diseño corporativo y un mes por lado.

A lo que iba: En el mes de Abril (curiosamente, el de mi cumpleaños), aparecía la frase: “Somos lo que hacemos, no lo que pensamos ni lo que sentimos“. Que gran razón. A menudo no nos damos cuenta, pero tenemos la impresión de que somos algo cuando en realidad lo que le llega al resto es otra cosa: la impresión de nuestros actos.

Todo ésto viene porque, realmente, empieza a cansarme la gente que sistemáticamente tacha tu opinión por ser popular, o incluso por no serlo. Ojo, no digo que “critique”, que eso siempre que se haga con conocimiento de verdad y con ánimo constructivo, es bueno.

Pero chico, a veces hay opciones que tomas que parece que de vergüenza decir. Como cuando salió el iPad, y todo el mundo lo veía como un fracaso. Si decías que te gustaba, poco más que te lapidaban. Si no te gusta Avatar, oye, es que vas de “listito” por la vida y parece que ir contra la opinión general sea un delito.

También pasa con personas. Por ejemplo, me hierve la sangre cada vez que alguien le da caña a Enrique Dans, o hacen algún comentario despectivo sobre él… ¿Perdona? ¿Acaso lo conoces? No sé, pero yo si que lo conozco, he concidido con él en varias ocasiones y el tio es trabajador, inteligente y apasionado. Ya quisieran muchos gurús de gaseosa que hay por ahí, llegar sólo a la mitad de la mitad de lo que Enrique ha conseguido.

Luego está el topic con el que se le llena la boca a muchos: Criticar a los blogs comerciales… ¡Son el demonio! ¡Solo quieren vuestro dinero! (casualmente, muchas críticas viene de gente que trabaja en otras redes, o tiene publi en su web… pero ese es otro tema). Perdón de nuevo, que la gente no es tonta. Si un blog comercial tiene tantos visitantes (y no se van, es lo importante) es porque detrás hay un grupo de gente que está CADA DÍA buscando lo mejor que ofrecer. CADA DÍA, cosa que muy pocos pueden decir.

No hay conspiraciones, no hay tramas secretas, no pertenecemos al Club Binderberg. De verdad, no planeamos dominar el mundo ni milimetramos cada post sólo buscando ser los más visitados. Eso no funciona así. Pero claro, criticar a los blogs comerciales está de moda, el problema es que si lo haces sin saber de lo que estás hablando ni conocer como funcionamos, estás metiendo la pata hasta el fondo. Y entonces es cuando tu piensas que eres un gurú pero el resto del mundo sólo te ve por las tonterias que dices.

También está el típico caso del “amigo arrepentido”. Aquel que te pide consejo para comprarse un ordenador, le recomiendas un Mac, te suelta la típica frase de “¡yo es que no necesito tanto!”… pero luego resulta que sí, que si necesitaba tanto, necesitaba un antivirus, necesitaba un programa para grabar DVD’s, necesitaba ver películas en HD… y entonces ahí vas tu a “arreglar” como puedes aquello. Si me pides consejo, ¿porqué no haces caso?

En fin, lo que viene a decir todo ésto es que seamos justos. Pero con nosotros mismos. Si queremos que nos vean como gurús estamos en nuestro derecho, pero hagámoslo bien, que nadie nos pueda reprochar luego nada. Y sobretodo, no vayamos de “cool” por la vida cuando se nos ve el plumero, y se sabe perfectamente que el objetivo con estas críticas es otro, bastante más egoista.

Me gusta esta respuesta del mismísimo Steve Jobs:

“Por cierto, ¿qué es lo que has hecho tú que es tan grande? ¿Has creado algo? ¿o sólo criticas el trabajo de otros y consideras que sus motivaciones no son importantes?”

En la mayoría de las ocasiones, ese es el problema.

Conectar con nosotros

A pesar de que los videojuegos marcaron una época importante en mi vida, mi punto de entrada a la informática, desde el declive de las consolas de 16-Bits no les prestaba mucha atención.

Supongo que sería porque no me aportaban mucho. Nunca he sido muy de juegos casual, prefiero sentarme a jugar con algo que aporte “algo más”. En mi opinión, el mejor videojuego en la historia de la informática es “La Abadía del Crimen”. Perfecto en todos los sentidos, situado en la época en la que se creó y con los medios disponibles. Ningún juego ha sorprendido a ese nivel teniendo en cuenta el marco tecnológico en el que surge.

Sin embargo, desde que compré la XBox360, y hace unos meses, una PS3, he entendido que la industria ha evolucionado hacia un punto de convergencia que parecía clara: Videojuegos con una historia y trasfondo de auténtica película de cine.

La historia ya es importante. De hecho, la historia en algunos juegos es lo más importante. Gracias a este cambio, los jugadores perciben emociones y se transmiten sensaciones que van mucho más allá (y en mi opinión, que llegán mucho más) que una vibración en un Pad, o un sonido 5.1.

Alan Wake, Heavy Rain, Uncharted 2… Auténticas joyas, ya no sólo por el apartado tecnológico, (echad un vistazo a la captura del protagonista de Heavy Rain extraída directamente del juego) sino también porque “conectan” con el jugar como hace años (quizás como nunca) han conseguido conectar. Y para ello, utilizan toda la potencia tecnológica de hoy en día simplemente para hacernos sentir emociones.

Al fin y al cabo… también por eso nos gustan tanto los Mac. Nos olvidamos de la tecnología porque lo que de verdad importa es esa sensación cómoda (y esa media sonrisa) que tenemos cuando nos damos cuenta de que todo ésto está aquí para conectar con nosotros.

Migala

Normalmente, me suelen hacer la típica pregunta “Y cuando llegas a casa… ¿Te pones con el ordenador?“. Según la respuesta, hay dos tipos de personas: Las que rehuyen de cualquier tipo de tecnología, y los que no. Yo soy del segundo grupo, de los que después de pasarse 12 horas trabajando con ordenadores, acaban el día con él.

Supongo que lo que algunos ven como herramientas a las que hay que utilizar estrictamente para trabajo, otros los vemos como una proyección de nuestra forma de entender la vida.

Me gusta acabar el día con algún disco de Migala, que bajan el telón para dar paso a la noche y me acompañan mientras echo un último vistazo más allá de la pantalla. Un grupo fantástico e inspirador que os recomiendo para disfrutar en pequeñas dosis, como un pequeño lujo escondido bajo la manga cuando lo necesitamos.

Mi canción favorita “Aquel incendio” (la que acompaña este post) es la que marca la diferencia entre entender los ordenadores como herramienta, o disfrutar el final del día como la última cucharada de vuestro postre favorito.

Hecho en un Mac

Una de las cosas que más echo de menos de la época en la que Apple no eran tan mainstream como ahora, es ese simpático badge que tenían algunas webs y blogs, el “Made on a Mac”.

No existía el iPhone, el iPod empezaba a ser conocido y Intel todavía no había llegado a los procesadores de nuestras máquinas. Mucha gente apenas sabía que existían nuestros ordenadores como alternativa a otros sistemas, y éste distintivo era una señal, una bandera y en muchos casos, una llamada: “Mira lo que podemos hacer”.

Con el tiempo, y la incursión de Apple en la vida “cotidiana” de la informática en general, los blogs y las web ya no se diferencian si se crean en un Mac o en un PC con Windows o Linux. En realidad, hacerlo en un Mac o en otra máquina hoy en día no es diferencia, ya que hay cantidad de software para diseño y creación de contenidos para Internet en cualquier sistema operativo.

Sin embargo, estas señas tienen algo especial, y cuando encontré esta colección de badges en TheAppleCollection, decidí que cuatrodoce volvería a llevarla. Lo enlazo con una foto de mi MacBook Pro actual, mucho más personal que enlazarlo a una web oficial de Apple o a una entrada de la wikipedia.

Quizás hoy en día ya no marque una diferencia, y aunque “pensar diferente” parece algo pasado de moda, nunca está de más recordar de dónde nace la magia.

Not in Kansas anymore

Mi MacBook Pro 'Late 2006'

El pasado Noviembre, mi actual portátil cumplió 3 años. En estos últimos 36 meses, mi MacBook Pro de finales de 2006 no ha parado quieto. Me ha acompañado en todos mis viajes, a Barcelona, a Sevilla, Madrid, aeropuerto de vuelta a casa, de casa a la oficina… y así sin parar.

Pero es que está nuevo. Quiero decir, ya tiene más de tres años, pero está impecable. Recuerdo una vez que se me cayó en el metro en Barcelona. Creo que fueron los dos segundos más dolorosos de toda mi vida, ver como la Tucano WorkOut donde lo guardo se me deslizaba del hombro y caía contra el suelo…

En aquello dos segundos, tuve mi flashforward: Me imaginaba conectándome a la Apple Store a por otro MB Pro nuevo. Eligiendo configuración y pensando que iba a estrenar Mac… pero no. A pesar de que cayó de punta, contra el suelo en uno de sus bordes, no le pasó absolutamente nada.

Y no sólo por fuera. El portátil funciona genial. Sigo sobrado de potencia, y nunca he ampliado ninguna característica, no me ha hecho falta. Aunque no os mentiré, en estos tres años he estado más de una (y de dos) veces con el botón de “Comprar” bajo el cursor, y con la configuración nueva del MacBook Pro en pantalla.

Pero es que no lo necesito. Es decir, me encantaría la nueva pantalla, el nuevo diseño unibody y las mejoras a nivel hardware, pero todavía me queda mucha vida con el mío. Como premio, esta tarde le pondré 1GB más de RAM, lo máximo que puedo ampliarle (ya que este modelo sólo admite máximo 3GB).

Siempre que he levantado el dedo del botón “Comprar”, entendiendo que no tengo necesidad de un nuevo Mac, recuerdo la frase que un amigo (procedente de la vorágine de actualizaciones hardware del mundo PC) me dijo una vez: También tenía un Mac con varios años, y le pregunté si se le había quedado corto. Su respuesta fue una frase que me encanta, del cuento de “El mago de Oz”:

We’re not in Kansas anymore!

Chrome como navegador predeterminado

El navegador es la aplicación más importante que utilizamos hoy en día en nuestros ordenadores. En los últimos años se ha convertido en un suculento pastel que ha llevado incluso a Google a lanzar un sistema operativo centrado completamente en un navegador. De eso hablaremos otro día… 😉

El caso, es que aunque muchos tendremos varios navegadores instalados, siempre acabamos utilizando el mismo, y algún “secundario” por si en el primero tal o cual página no carga. Solemos ser fieles ya bien sea por comodidad, rutina o gustos personales.

A mi me encantaba Firefox. Pero las últimas versiones no van todo lo finas que muchos esperábamos, es lento y pesado y hay otras opciones. Luego volví a Safari. Nunca he sido muy de Safari porque Firefox me funcionaba genial, pero cuando comenzó a ir mal, y salió Safari 4, lo usé como navegador “para todos los días”.

Sigue siendo bueno… pero Chrome me tiene encantado. Tanto en Windows (en el trabajo) como en Mac. La versión de Windows ya lleva más de un año en el mercado y está muy pulida, pero es que la versión de Mac me funciona realmente bien: Es rápido, rapidísimo. Las aplicaciones de Google (como es lógico) funcionan realmente bien. Ya soporta extensiones: Nunca he sido mucho de extensiones que acaban cargando el navegador, pero una o dos siempre pueden ser útiles.

Además, Google ha incorporado la sincronización de marcadores utilizando la cuenta de Gmail para ello. Eso quiere decir que en casa y en el trabajo trabajaré exactamente con los mismos enlaces sin tener que tocar nada.

No había decidido utilizar Chrome como navegador predeterminado por un pequeño problemilla con el Lightpress que utilizamos en WSL. Eso ya se ha solucionado, y por lo tanto, voy a darle una oportunidad a Chrome como mi navegador del día a día, usándolo para todo.

De momento llevo una semana y no echo de menos ninguno de los anteriores…