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Blog personal de Pedro Aznar

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CATEGORY: Retroinformática

Lanzamiento de “La Abadí­a del Crimen” para móviles

Mi juego preferido de Amstrad CPC, “La Abadia del Crimen” está a punto de ser lanzado para móviles… Según las noticias, primero se lanzará por Movistar y luego le seguirán Amena y Vodafone. íÉsto es lo que nos encontramos en la sección Próximamente de la web de Movistar Juegos:

Próximo lanzamiento de La Abadia del Crimen para móviles

La excusa perfecta para cambiar de móvil urgentemente… ¡estoy deseando verlo! Posiblemente lo lancen hoy o mañana para Movistar (mi compañí­a). Haré una review cuando lo descargue… ¡va por tí­, Paco Menéndez!

Revistas de 8-Bits

Todo lo que rodeaba el mundillo de la informática tení­a algo de especial. Eso pasó cuando las primeras revistas de videojuegos y programación sobre microordenadores de 8-Bits inundaron las estanterias de los kioscos. Sin ninguna duda, Micromania fue la que trazó la linea y puso el listón muy alto, considerada hoy en dí­a como la auténtica “biblia” de la época. Muy pocos lo auguraban un gran futuro ya que se consideraba que la microinformática era sólo para algunos, los que se atrevian con ella.
La revista se puede considerar como uno de los detonantes del éxito de los 8-Bits en España, ya que gracias a ella, la gente se interesó por la informática, y sobretodo por los videojuegos.

micromania

Luego Antes apareció Microhobby, especializada sólo en ordenadores Spectrum y para mi gusto, mucho mejor revista que Micromaní­a. Artí­culos, listados, previews,… todo con un gran estilo periodí­stico y un diseño muy bueno para la época. Os recomiendo que visiteis Microhobby Forever donde podeis bajaros gratis y legalmente todos los números. Hobby Press, la editorial, dio permiso expreso para su escaneado debido a la petición de los antiguos lectores que deseaban conservar la colección completa para siempre.

Una de las grandes ventajas de Microhobby fue la incorporación de cassettes con demos, programas y juegos completos… todo un avance para la época que hací­a que los usuarios de Amstrad nos muriéramos de envidia (supongo que a los usuarios de Commodore y MSX les pasarí­a lo mismo). De hecho, yo mismo me compraba la revista y conservaba las cintas… lo que pasa que las borraba para grabar programas de CPC, pero bueno… Además, se incluí­a con la revista dos versiones de las carátulas del contenido del cassette… Todo ésto era una novedad en España, aunque en Inglaterra comenzaron antes incluyendo software con la revista, con auténticas obras de arte periodí­sticas como “Your Sinclair!“.

Tampoco conviene olvidar a Amstrad USER, una revista mixta profesional/ocio sobre toda la gama Amstrad (algo así­ como el Macworld de hoy en dí­a), con unos buenos contenidos y excelentes artí­culos técnicos y sobre videojuegos.
Luego vendrí­an Amstrad Sinclair Ocio (que pasó a llamarse Megaocio en su última temporada) y diversas otras publicaciones que aparecí­an y desaparecian en el kiosco como por arte de magia, dependiendo en gran medida del éxito o no que tuvieran en su momento.

Casi todos los que vivimos aquella época aún convervamos las revistas, aquí­ veis mi colección:

Mi colección de revistas de 8-Bits

Leer de nuevo aquellas revistas es como volver a aquella época, son auténticos tesoros impresos. A mi me encanta releerlas cuando puedo. Muchas de ellas pueden entontrarse por internet en formato PDF, que no es lo mismo pero al menos durarán para siempre

Tiendas de 8-Bits

Un fenómeno del mismo alcance que los 8Bits fueron las tiendas donde se podí­a comprar programas para éstos primeros ordenadores. Comentaré mi experiencia personal en Elche (Alicante-España), donde vivo.

Evidentemente habian pocas tiendas donde comprar juegos. En cadenas de electrodomésticos sí­ que era posible adquirir los ordenadores, pero los programas por aquella época era caso aparte. No habí­a internet, ni otro medio de distribución que el “mano-a-mano”.

En Elche habian varias tiendas. La más importante para mi es una que se encontraba en plena Glorieta de Elche, un sitio muy céntrico de la ciudad. Tení­a una escaleritas que bajabas y entrabas en la tienda, cosa que le daba un poco más de personalidad que otras tiendas “a ras de suelo”, quizás un poco más de “misterio”. El nombre estoy casi seguro que se llamaba “Silicon Elephant” o algo así­, no era Silicon Valley, creo que era algún tipo de juego de palabras. Y me suena haber visto un cartel con un logo de un elefante, aunque no estoy muy seguro. (Por cierto: Si lee ésto el propietario de la tienda o alguien que trabajó allí­, me gustarí­a que contactara conmigo para poder hacerle una pequeña entrevista).

Para mí­ esa tienda era como una iglesia para los creyentes. Me encantaba ir allí­, la tienda era muy pequeña, con juegos por las estanterias y un minúsculo escaparate. Dentro, un par de Amigas (me morí­a de envidia) y algún CPC estaban “expuestos”. La gente era bastante maja, con una especie de complicidad y colegueo que hoy en dí­a sólo he encontrado entre maqueros.

La tienda a dí­a de hoy sigue estando en el mismo sitio, aunque dejó de funcionar a principio de los 90. No se ha puesto ningún nuevo comercio en el local, lo que mantiene el halo de misterio cuando paso por delante. Nunca me ha pasado con ningún otro lugar, pero cuando estoy delante de la tienda, parece que todo se detenga y retroceda atrás en el tiempo. Parece que vuelvo a ver juegos en cassette sobre las estanterias del expositor… siempre me ocurre, ¡no puedo hacer nada por evitarlo! Me encanta esa tienda y todos los recuerdos que me trae. Me encantarí­a volver a entrar a verla.

Luego habí­a una pequeña tienda en plena calle Reina Victoria, una de las arterias de Elche, pequeñiiiisima, que vendian juegos… y que GRABABAN juegos. En “Silicon Elephant” también lo hacian, recuerdo que mi vecino Adrián se “compró-grabó” el AfterBurner en disco para su CPC6128 a mitad de precio (llevó el disco y se lo grabaron). En aquel momento era todo tan nuevo, que ésto no nos llamaba la atención.

Tampoco puedo olvidar a Infortrónica, donde Sergio se compró su 464 y que descencadenó que todos nos lo compraramos después. La verdad es que nunca entré en esa tienda, pero me molaba ver publicidad suya en las revistas y decir “¡Ey! ¡íÉsto está en Elche!”. Aparte de que la pegatina de esa tienda en un borde del CPC de Sergio puede considerarse de mí­tica😉

Amstrad CPC al máximo

No cabe duda de que fue un ordenador exprimido al máximo, al igual que sus hermanos de 8Bits como el Spectrum, el Commodore y en menor grado el MSX (al ser el sistema más potente técnicamente). La verdad es que la scene CPCera no está para nada muerta y muestra de ello la tenemos en el absolutamente increible SymbOS, un GUI con vocación de sistema operativo que transforma al Amstrad en algo mucho más potente que una máquina de 8-Bits, con caracterí­sticas de informática de hoy en dí­a: multitarea, gestión de memoria dinámica de hasta 578Kb, gestion de archivos de hasta 1GB de tamaño (sí­, 1GB) y una interfaz gráfica más allá del lí­mite de las probabilidades del sistema…

Me muero de ganas por probarlo en mi CPC real, aunque de momento, usarlo en emuladores es una gozada… Dá que pensar lo lejos que los 8Bits podrian haber llegado, sobre todo, teniendo en cuenta misterios y rumores como que el CPC trae consigo como un modo gráfico de alta resolución y profundidad de color no documentado que algunos programadores descubrieron en su chip gráfico

18 Cuatrodoces

Si os fijais en la fecha de hoy (4 del 12 de 2005) quizás os deis cuenta que hoy hace 18 años que me compré mi primer ordenador, un Amstrad CPC 464. El hecho de que mi blog se llame como la fecha de dicha compra deja bien claro lo importante que fue el CPC en mi vida. Yo diria que quizás, es uno de los acontecimientos más importantes de todos los que me han pasado, ya que gracias a ello, descubrí­ que mi vocación era la informática. Aunque quizás lo más importante, es que una de mis pasiones también lo es.

Hace 18 años, tal dí­a como hoy, yo todaví­a estaba en el colegio. Era viernes, 4 de Diciembre de 1987, y cuando a las 17:00 terminaron las clases no tení­a muy claro si acabarí­a el dia con ordenador nuevo. En aquella época, los ordenadores eran muy poco conocidos, aunque yo tuve la suerte de coincidir en el cole con alguna gente que ya tení­a uno. La decisión de comprarme un Amstrad CPC en lugar de un Spectrum, MSX o Commodore estuvo marcada porque mi amigo Sergio ya tení­a uno, y me encantó.

Cuando mi padre dijo que esa misma tarde iriamos a por el ordenador, casi me muero de la alegria. A las 20 y poco ya estábamos toda la familia en el coche, en plan acontecimiento familiar. Cuando llegamos a la tienda de electrodomésticos, el dependiente nos enseñó varios, aunque desde el primer momento yo tení­a bien claro cual me llevarí­a. Habí­a un CPC enchufado con el mí­tico y cutre “Animal, Vegetal y Mineral” que trasteé un poco.

Aquel dia y siendo yo bastante niño como era, nos fuimos de cena con mis vecinos. Con la emoción de la compra, al volver del resturante mi vecino Adrián y yo pedimos un “permiso especial” para que mis padres nos dejaran quedarnos hasta tarde probando los juegos que Sergio me habí­a dejado. Recuerdo que se nos hicieron las 2 o las 3 de la mañana jugando al Saboteur. Nunca olvidaré esa noche.

Luego vendrian los cambios de juegos, los interminables listados de revistas que tecleaba pacientemente, la doble pletina, las cintas ví­rgenes de 60 y 90, el impresionante joystick Telemach y una pistola de luz Gunshot, los demás amiguetes que se iban comprando CPC’s, la MicroManí­a, las MicroHobbys (que envidia le teniamos los usuarios de Amstrad a sus cintas de demos), las Amstrad Sinclair Ocio, una impresora Amstrad DMP 3160, la época dorada del Software Español

Aquellos años fueron increibles. No hay diciembre que no recuerde con nostalgia aquella tarde, hoy hace 18 años.
Y todas las que vinieron después.

Espero que os guste el nuevo banner que lleva el blog (visitadlo un segundo si leeis ésto con un lector de feeds) y todos los que iré publicando a lo largo de los próximos 7 dias.

Como regalo de cumple, cada dí­a de ésta semana habrá un post de retroinformática dedicado a mi Amstrad;)

iPod: Mac+Amstrad CPC.

La cosa no es muy nueva, pero tengo que decirlo: aquí­ comentan como usar un iPod shuffle y una cinta para que se oiga en un radiocassette como cargador de juegos en un Amstrad CPC 464 (I love this computer!). La verdad es que desde cualquier reproductor MP3 se pueden reproducir programas, previamente convertidos a algún formato como MP3 o WAV… pero claro, un iPod es más cool.

La verdad es que se me ocurre eso de llevar mis juegos preferidos de CPC en el iPod 5G, con su portada a color y todo y la cosa moooola

Documentales sobre retroinformática: “La edad de oro del soft Español”

En las redes de pares hay muchas cosas… algunas interesantí­simas. Por si no lo sabí­ais, existen varios documentales sobre retroinformática alucinantes. Ahora os voy a comentar el mejor de todos lo que he encontrado, encima en castellano: La edad de oro del soft Español, del ya difunto Canal C:

Se emitió en 1999, y en él, se detalla toda la época dorada de los videojuegos Españoles desde 1985 hasta 1991, que algunos tuvimos la suerte de vivir. Con todo lujo de detalles, entrevista a protagonistas (hablo de los jefes de Dinamic, Ópera, Topolos grandes), incluso hablan con un “pirata” famoso del rastro de Madrid… y con el director de MicroManí­a/MicroHobby… todo un placer visual en forma de documental de 1 hora de duración, capturado por alguien (un tal Katala: Jobs te tenga en su gloria) y puesto por ese mismo alguien en la red P2P del edonkey (amén).

También se comentan las caracterí­sticas de los sistemas de 8-Bits de la época (entre ellos por supuesto mi amadí­simo Amstrad CPC). Es algo para descargarse y guardar como oro en paño. Un tesoro que hay que ver para entender por qué durante 6 años, España fue la élite en programación de videojuegos mundial.

¡¡No os lo perdais!!

Y como extra, un enlace a una página de Amstrad CPC realmente interesante: Amtrad-Esp

AROS

“Es el acrónimo de Amiga Research Operating System, un sistema operativo gratuito y portable, basado en una implementación open source de las API’s del AmigaOS 3.1″. Como bien se sigue explicando en su entrada de la Wikipedia, “diseñado para ser portable y flexible, es binario compatible con AmigaOS en procesadores 68k y compatible a nivel de código fuente en otros procesadores”. Vamos, todo un SO compatible con Amiga, el superordenador de principios de los 90.

El sistema operativo se puede descargar desde la página principal de Aros, incluso en versiones Live-CD (¡tan solo 23.4 MB!). He probado la versión x86 (próximamente también para arquitecturas PPC) y es francamente prometedor: los “amigueros” siempre me han recordado mucho a los maqueros, y es alucinante el soporte que sigue teniendo el sistema.

Si te gusta el Amiga, dale una oportunidad a Aros: ver el Workbench de nuevo funcionando a todo trapo puede ser toda una experiencia.