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Blog personal de Pedro Aznar

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Lo que nos creemos, y lo que somos

El calendario de mi empresa tiene frases famosas en cada mes. El calendario mola, no es el típico calendario que se cuelga en la pared (cosa que NUNCA debéis hacer), sino que se trata de un cubo de cartón que se monta, con el diseño corporativo y un mes por lado.

A lo que iba: En el mes de Abril (curiosamente, el de mi cumpleaños), aparecía la frase: “Somos lo que hacemos, no lo que pensamos ni lo que sentimos“. Que gran razón. A menudo no nos damos cuenta, pero tenemos la impresión de que somos algo cuando en realidad lo que le llega al resto es otra cosa: la impresión de nuestros actos.

Todo ésto viene porque, realmente, empieza a cansarme la gente que sistemáticamente tacha tu opinión por ser popular, o incluso por no serlo. Ojo, no digo que “critique”, que eso siempre que se haga con conocimiento de verdad y con ánimo constructivo, es bueno.

Pero chico, a veces hay opciones que tomas que parece que de vergüenza decir. Como cuando salió el iPad, y todo el mundo lo veía como un fracaso. Si decías que te gustaba, poco más que te lapidaban. Si no te gusta Avatar, oye, es que vas de “listito” por la vida y parece que ir contra la opinión general sea un delito.

También pasa con personas. Por ejemplo, me hierve la sangre cada vez que alguien le da caña a Enrique Dans, o hacen algún comentario despectivo sobre él… ¿Perdona? ¿Acaso lo conoces? No sé, pero yo si que lo conozco, he concidido con él en varias ocasiones y el tio es trabajador, inteligente y apasionado. Ya quisieran muchos gurús de gaseosa que hay por ahí, llegar sólo a la mitad de la mitad de lo que Enrique ha conseguido.

Luego está el topic con el que se le llena la boca a muchos: Criticar a los blogs comerciales… ¡Son el demonio! ¡Solo quieren vuestro dinero! (casualmente, muchas críticas viene de gente que trabaja en otras redes, o tiene publi en su web… pero ese es otro tema). Perdón de nuevo, que la gente no es tonta. Si un blog comercial tiene tantos visitantes (y no se van, es lo importante) es porque detrás hay un grupo de gente que está CADA DÍA buscando lo mejor que ofrecer. CADA DÍA, cosa que muy pocos pueden decir.

No hay conspiraciones, no hay tramas secretas, no pertenecemos al Club Binderberg. De verdad, no planeamos dominar el mundo ni milimetramos cada post sólo buscando ser los más visitados. Eso no funciona así. Pero claro, criticar a los blogs comerciales está de moda, el problema es que si lo haces sin saber de lo que estás hablando ni conocer como funcionamos, estás metiendo la pata hasta el fondo. Y entonces es cuando tu piensas que eres un gurú pero el resto del mundo sólo te ve por las tonterias que dices.

También está el típico caso del “amigo arrepentido”. Aquel que te pide consejo para comprarse un ordenador, le recomiendas un Mac, te suelta la típica frase de “¡yo es que no necesito tanto!”… pero luego resulta que sí, que si necesitaba tanto, necesitaba un antivirus, necesitaba un programa para grabar DVD’s, necesitaba ver películas en HD… y entonces ahí vas tu a “arreglar” como puedes aquello. Si me pides consejo, ¿porqué no haces caso?

En fin, lo que viene a decir todo ésto es que seamos justos. Pero con nosotros mismos. Si queremos que nos vean como gurús estamos en nuestro derecho, pero hagámoslo bien, que nadie nos pueda reprochar luego nada. Y sobretodo, no vayamos de “cool” por la vida cuando se nos ve el plumero, y se sabe perfectamente que el objetivo con estas críticas es otro, bastante más egoista.

Me gusta esta respuesta del mismísimo Steve Jobs:

“Por cierto, ¿qué es lo que has hecho tú que es tan grande? ¿Has creado algo? ¿o sólo criticas el trabajo de otros y consideras que sus motivaciones no son importantes?”

En la mayoría de las ocasiones, ese es el problema.

Conectar con nosotros

A pesar de que los videojuegos marcaron una época importante en mi vida, mi punto de entrada a la informática, desde el declive de las consolas de 16-Bits no les prestaba mucha atención.

Supongo que sería porque no me aportaban mucho. Nunca he sido muy de juegos casual, prefiero sentarme a jugar con algo que aporte “algo más”. En mi opinión, el mejor videojuego en la historia de la informática es “La Abadía del Crimen”. Perfecto en todos los sentidos, situado en la época en la que se creó y con los medios disponibles. Ningún juego ha sorprendido a ese nivel teniendo en cuenta el marco tecnológico en el que surge.

Sin embargo, desde que compré la XBox360, y hace unos meses, una PS3, he entendido que la industria ha evolucionado hacia un punto de convergencia que parecía clara: Videojuegos con una historia y trasfondo de auténtica película de cine.

La historia ya es importante. De hecho, la historia en algunos juegos es lo más importante. Gracias a este cambio, los jugadores perciben emociones y se transmiten sensaciones que van mucho más allá (y en mi opinión, que llegán mucho más) que una vibración en un Pad, o un sonido 5.1.

Alan Wake, Heavy Rain, Uncharted 2… Auténticas joyas, ya no sólo por el apartado tecnológico, (echad un vistazo a la captura del protagonista de Heavy Rain extraída directamente del juego) sino también porque “conectan” con el jugar como hace años (quizás como nunca) han conseguido conectar. Y para ello, utilizan toda la potencia tecnológica de hoy en día simplemente para hacernos sentir emociones.

Al fin y al cabo… también por eso nos gustan tanto los Mac. Nos olvidamos de la tecnología porque lo que de verdad importa es esa sensación cómoda (y esa media sonrisa) que tenemos cuando nos damos cuenta de que todo ésto está aquí para conectar con nosotros.

Migala

Normalmente, me suelen hacer la típica pregunta “Y cuando llegas a casa… ¿Te pones con el ordenador?“. Según la respuesta, hay dos tipos de personas: Las que rehuyen de cualquier tipo de tecnología, y los que no. Yo soy del segundo grupo, de los que después de pasarse 12 horas trabajando con ordenadores, acaban el día con él.

Supongo que lo que algunos ven como herramientas a las que hay que utilizar estrictamente para trabajo, otros los vemos como una proyección de nuestra forma de entender la vida.

Me gusta acabar el día con algún disco de Migala, que bajan el telón para dar paso a la noche y me acompañan mientras echo un último vistazo más allá de la pantalla. Un grupo fantástico e inspirador que os recomiendo para disfrutar en pequeñas dosis, como un pequeño lujo escondido bajo la manga cuando lo necesitamos.

Mi canción favorita “Aquel incendio” (la que acompaña este post) es la que marca la diferencia entre entender los ordenadores como herramienta, o disfrutar el final del día como la última cucharada de vuestro postre favorito.

Not in Kansas anymore

Mi MacBook Pro 'Late 2006'

El pasado Noviembre, mi actual portátil cumplió 3 años. En estos últimos 36 meses, mi MacBook Pro de finales de 2006 no ha parado quieto. Me ha acompañado en todos mis viajes, a Barcelona, a Sevilla, Madrid, aeropuerto de vuelta a casa, de casa a la oficina… y así sin parar.

Pero es que está nuevo. Quiero decir, ya tiene más de tres años, pero está impecable. Recuerdo una vez que se me cayó en el metro en Barcelona. Creo que fueron los dos segundos más dolorosos de toda mi vida, ver como la Tucano WorkOut donde lo guardo se me deslizaba del hombro y caía contra el suelo…

En aquello dos segundos, tuve mi flashforward: Me imaginaba conectándome a la Apple Store a por otro MB Pro nuevo. Eligiendo configuración y pensando que iba a estrenar Mac… pero no. A pesar de que cayó de punta, contra el suelo en uno de sus bordes, no le pasó absolutamente nada.

Y no sólo por fuera. El portátil funciona genial. Sigo sobrado de potencia, y nunca he ampliado ninguna característica, no me ha hecho falta. Aunque no os mentiré, en estos tres años he estado más de una (y de dos) veces con el botón de “Comprar” bajo el cursor, y con la configuración nueva del MacBook Pro en pantalla.

Pero es que no lo necesito. Es decir, me encantaría la nueva pantalla, el nuevo diseño unibody y las mejoras a nivel hardware, pero todavía me queda mucha vida con el mío. Como premio, esta tarde le pondré 1GB más de RAM, lo máximo que puedo ampliarle (ya que este modelo sólo admite máximo 3GB).

Siempre que he levantado el dedo del botón “Comprar”, entendiendo que no tengo necesidad de un nuevo Mac, recuerdo la frase que un amigo (procedente de la vorágine de actualizaciones hardware del mundo PC) me dijo una vez: También tenía un Mac con varios años, y le pregunté si se le había quedado corto. Su respuesta fue una frase que me encanta, del cuento de “El mago de Oz”:

We’re not in Kansas anymore!

Hipstamatic, me encanta

No soy muy entendido en el mundo de la fotografía, ni siquiera llego para publicar “sábados fotográficos“, pero vi que el crack Pedro10 lo mencionaba en su tumblr y me gustaron lo resultados, así que compré la aplicación (1,59€) y la he probado este finde.

La verdad es que los resultados son geniales, cambiando entre el flash, el tipo de carrete y el objetivo, se consiguen resultados tan pintorescos como la imagen que acabo de hacer, y acompaña esta entrada.

La verdad es que cada “accesorio” (carrete, objetivo…) se compran por separado (0,79€) pero eligiendo los adecuados, quedan fotos realmente originales. Esta de Mazinger que acabo de hacer me encanta. Sin saber mucho de fotografía, claro, sólo digo que me gusta el estilo.

Avances en sentimientos a favor del iPad

Si habéis escuchado el Epic Tablet Podcast, ya conoceréis mi opinión sobre el iPad. Me atrae, pero no me entusiasma demasiado. El caso es que, desde que grabamos el podcast, he sonreído dos veces al sorprenderme pensando “Ok, aquí el iPad sería la caña”.

Caso 1.- Enseñar fotos a amigos cuando estás fuera de casa. El iPad es mucho más ligero que cualquier portátil, y más grande que el iPhone, por lo que se ven todos los detalles que en la pantalla del móvil no se aprecian.

Caso 2.- Trabajar on-line sin cargar con el portátil. Sería genial tener uno de éstos para llevarlo en esos findes cortos en que no duermes en casa y no quieres cargar con el portátil. Redactar una noticia para el blog, escribir mails más largos que con el iPhone… Incluso la combinación iPad + Wireless Keyboard es ligera y la utilidad en este caso es grande.

Sin embargo, creo que el iPad fue una decisión muy mejorable por parte de Apple. No digo que con el tiempo no se convierta en lo que todos queramos que sea (y no gracias a Apple), sino en que realmente se podría haber convertido en un nuevo “segmento” como algunos se empeñan en llamarlo, cuando no es así.

Sobre ello, os recomiendo echar ojo a este fabuloso artículo de Gizmodo, titulado magistralmente: “Dos formas incorrectas de hacer un Tablet”… Y en el artículo mencionan el iPad y cualquier tablet Windows del mercado.

Lo que quieren decir es que, es tan mala idea agrandar un iPod touch como reducir un portátil Windows. Y comentan que lo que de verdad se necesita para estos dispositivos es una “tercera vía”: Una nueva interpretación de la metáfora de escritorio, simplificada y funcional. Independiente de cualquier otro ordenador, pero pudiendo trabajar con él sin problemas. Echad un ojo a los vídeos que acompañan el artículo que os menciono.

Un podcast especial: Epic Tablet Podcast

Creo que la salida del iPad era lo suficientemente importante como para comentarlo en un podcast, y pensaba hacerlo en cuatrodoce. Sin embargo, Pedro10 nos propuso grabar una edición especial junto a Emilcar y a SopMac, y por supuesto me pareció perfecto.

Podéis descargar el podcast desde el feed de Emilcar (si no estáis suscritos, buscad su podcast en iTunes). Me lo pasé genial grabándolo y comentando los diferentes puntes de vista con estos tres cracks. Sacamos muchas conclusiones, pero una que obtuve yo personalmente es que tengo mono de podcast… ¡habrá que buscar tiempo de donde sea para volver con cuatrodoce!

Actualización: Os pongo el audio incrustado en esta entrada para que podáis oirlo desde aquí:

Sálvese quien pueda

Puedo volver, puedo callar, puedo forzar la realidad.
Puedo doler, puedo arrasar, puedo sentir que no doy más.
Puedo escurrir, puedo pasar, puedo fingir que me da igual.
Puedo incidir, escapar, puedo partirme y negociar la otra mitad

Puedo romper, puedo olvidar, puede comerme la ansiedad.
Puedo salir, puedo girar, puedo ser fácil de engañar.
Puedo joder, puedo encantar, puedo llamarte sin hablar.
Puedo vencer, puedo palmar, puedo saber que sin vosotros duele más.

Puede ser que mañana esconda mi voz por hacerlo a mi manera…
¡Hay tanto idiota ahí fuera!
Puede ser que haga de la rabia mi flor y con ella mi bandera.
¡Sálvese quien pueda!

Puedo torcer, puedo lanzar, puedo perderme en la obviedad.
Puedo servir, puedo cansar, puedo saber que sin vosotros duele más.
Puede ser que mañana esconda mi voz, por hacerlo a mi manera…
¡Hay tanto idiota ahí fuera!
Puede ser que haga de la rabia mi flor y con ella mi bandera.
¡Sálvese quien pueda!

Puedo torcer, lanzar, perderme en la obviedad,
servir, cansar , saber que sin vosotros duele más.

Puede ser que mañana esconda mi voz, por hacerlo a mi manera.
¡Hay tanto idiota ahí fuera!
Puede ser que haga de la rabia mi flor y con ella mi bandera.
¡Sálvese quien pueda!
¡Sálvese quien pueda!
¡Hay tanto idiota ahí fuera!