cuatrodoce

Blog personal de Pedro Aznar

Navigation
CATEGORY: Apple

Conectar con nosotros

A pesar de que los videojuegos marcaron una época importante en mi vida, mi punto de entrada a la informática, desde el declive de las consolas de 16-Bits no les prestaba mucha atención.

Supongo que sería porque no me aportaban mucho. Nunca he sido muy de juegos casual, prefiero sentarme a jugar con algo que aporte “algo más”. En mi opinión, el mejor videojuego en la historia de la informática es “La Abadía del Crimen”. Perfecto en todos los sentidos, situado en la época en la que se creó y con los medios disponibles. Ningún juego ha sorprendido a ese nivel teniendo en cuenta el marco tecnológico en el que surge.

Sin embargo, desde que compré la XBox360, y hace unos meses, una PS3, he entendido que la industria ha evolucionado hacia un punto de convergencia que parecía clara: Videojuegos con una historia y trasfondo de auténtica película de cine.

La historia ya es importante. De hecho, la historia en algunos juegos es lo más importante. Gracias a este cambio, los jugadores perciben emociones y se transmiten sensaciones que van mucho más allá (y en mi opinión, que llegán mucho más) que una vibración en un Pad, o un sonido 5.1.

Alan Wake, Heavy Rain, Uncharted 2… Auténticas joyas, ya no sólo por el apartado tecnológico, (echad un vistazo a la captura del protagonista de Heavy Rain extraída directamente del juego) sino también porque “conectan” con el jugar como hace años (quizás como nunca) han conseguido conectar. Y para ello, utilizan toda la potencia tecnológica de hoy en día simplemente para hacernos sentir emociones.

Al fin y al cabo… también por eso nos gustan tanto los Mac. Nos olvidamos de la tecnología porque lo que de verdad importa es esa sensación cómoda (y esa media sonrisa) que tenemos cuando nos damos cuenta de que todo ésto está aquí para conectar con nosotros.

Hecho en un Mac

Una de las cosas que más echo de menos de la época en la que Apple no eran tan mainstream como ahora, es ese simpático badge que tenían algunas webs y blogs, el “Made on a Mac”.

No existía el iPhone, el iPod empezaba a ser conocido y Intel todavía no había llegado a los procesadores de nuestras máquinas. Mucha gente apenas sabía que existían nuestros ordenadores como alternativa a otros sistemas, y éste distintivo era una señal, una bandera y en muchos casos, una llamada: “Mira lo que podemos hacer”.

Con el tiempo, y la incursión de Apple en la vida “cotidiana” de la informática en general, los blogs y las web ya no se diferencian si se crean en un Mac o en un PC con Windows o Linux. En realidad, hacerlo en un Mac o en otra máquina hoy en día no es diferencia, ya que hay cantidad de software para diseño y creación de contenidos para Internet en cualquier sistema operativo.

Sin embargo, estas señas tienen algo especial, y cuando encontré esta colección de badges en TheAppleCollection, decidí que cuatrodoce volvería a llevarla. Lo enlazo con una foto de mi MacBook Pro actual, mucho más personal que enlazarlo a una web oficial de Apple o a una entrada de la wikipedia.

Quizás hoy en día ya no marque una diferencia, y aunque “pensar diferente” parece algo pasado de moda, nunca está de más recordar de dónde nace la magia.

Not in Kansas anymore

Mi MacBook Pro 'Late 2006'

El pasado Noviembre, mi actual portátil cumplió 3 años. En estos últimos 36 meses, mi MacBook Pro de finales de 2006 no ha parado quieto. Me ha acompañado en todos mis viajes, a Barcelona, a Sevilla, Madrid, aeropuerto de vuelta a casa, de casa a la oficina… y así sin parar.

Pero es que está nuevo. Quiero decir, ya tiene más de tres años, pero está impecable. Recuerdo una vez que se me cayó en el metro en Barcelona. Creo que fueron los dos segundos más dolorosos de toda mi vida, ver como la Tucano WorkOut donde lo guardo se me deslizaba del hombro y caía contra el suelo…

En aquello dos segundos, tuve mi flashforward: Me imaginaba conectándome a la Apple Store a por otro MB Pro nuevo. Eligiendo configuración y pensando que iba a estrenar Mac… pero no. A pesar de que cayó de punta, contra el suelo en uno de sus bordes, no le pasó absolutamente nada.

Y no sólo por fuera. El portátil funciona genial. Sigo sobrado de potencia, y nunca he ampliado ninguna característica, no me ha hecho falta. Aunque no os mentiré, en estos tres años he estado más de una (y de dos) veces con el botón de “Comprar” bajo el cursor, y con la configuración nueva del MacBook Pro en pantalla.

Pero es que no lo necesito. Es decir, me encantaría la nueva pantalla, el nuevo diseño unibody y las mejoras a nivel hardware, pero todavía me queda mucha vida con el mío. Como premio, esta tarde le pondré 1GB más de RAM, lo máximo que puedo ampliarle (ya que este modelo sólo admite máximo 3GB).

Siempre que he levantado el dedo del botón “Comprar”, entendiendo que no tengo necesidad de un nuevo Mac, recuerdo la frase que un amigo (procedente de la vorágine de actualizaciones hardware del mundo PC) me dijo una vez: También tenía un Mac con varios años, y le pregunté si se le había quedado corto. Su respuesta fue una frase que me encanta, del cuento de “El mago de Oz”:

We’re not in Kansas anymore!

Avances en sentimientos a favor del iPad

Si habéis escuchado el Epic Tablet Podcast, ya conoceréis mi opinión sobre el iPad. Me atrae, pero no me entusiasma demasiado. El caso es que, desde que grabamos el podcast, he sonreído dos veces al sorprenderme pensando “Ok, aquí el iPad sería la caña”.

Caso 1.- Enseñar fotos a amigos cuando estás fuera de casa. El iPad es mucho más ligero que cualquier portátil, y más grande que el iPhone, por lo que se ven todos los detalles que en la pantalla del móvil no se aprecian.

Caso 2.- Trabajar on-line sin cargar con el portátil. Sería genial tener uno de éstos para llevarlo en esos findes cortos en que no duermes en casa y no quieres cargar con el portátil. Redactar una noticia para el blog, escribir mails más largos que con el iPhone… Incluso la combinación iPad + Wireless Keyboard es ligera y la utilidad en este caso es grande.

Sin embargo, creo que el iPad fue una decisión muy mejorable por parte de Apple. No digo que con el tiempo no se convierta en lo que todos queramos que sea (y no gracias a Apple), sino en que realmente se podría haber convertido en un nuevo “segmento” como algunos se empeñan en llamarlo, cuando no es así.

Sobre ello, os recomiendo echar ojo a este fabuloso artículo de Gizmodo, titulado magistralmente: “Dos formas incorrectas de hacer un Tablet”… Y en el artículo mencionan el iPad y cualquier tablet Windows del mercado.

Lo que quieren decir es que, es tan mala idea agrandar un iPod touch como reducir un portátil Windows. Y comentan que lo que de verdad se necesita para estos dispositivos es una “tercera vía”: Una nueva interpretación de la metáfora de escritorio, simplificada y funcional. Independiente de cualquier otro ordenador, pero pudiendo trabajar con él sin problemas. Echad un ojo a los vídeos que acompañan el artículo que os menciono.

¡Enjutomojamutado!

Pues sí­, amigos: me he mudado en la peor semana del mundo. Sigo esperando a que Telefónica me haga el traslado de teléfono e Interneeeeeee desde mi piso antiguo, así­ que apenas puedo sobrevivir con mi conexión de Vodafone USB. El problema es que aquí­ no pillo mucha cobertura 3G, y claro, subir tropecientos megas con un módem GPRS no es divertido…

El tema es tan grave, que ni siquiera he podido participar en el podcast 2 de Applesfera que se ha grabado hoy (ese sí­ que sale mañana)… 🙁

Siento (ooooootra vez, luego con razón me llaman Leopard) el retraso, pero ésta vez no es cosa mí­a. Desde el trabajo no puedo subirlo porque utilizo la red del cliente para el que trabaja mi proyecto, y claro, igual no les hace mucha gracia. Si el finde sigo sin conexión, me iré a casa de algún compañero a subirlo (entresemana no puedo), pero de este finde no pasa.

Si sirve de consuelo, voy actualizando el podcast comentando las noticias que van saliendo… ¡Luego no os quejéis de que es largo!

PD: Y que nadie me diga que pille Wi-Fi del vecino… porque ya lo he intentado, listillos.