cuatrodoce

Blog personal de Pedro Aznar

Navigation
AUTHOR: Pedro Aznar

Enviado desde mi iPhone

Con la llegada de Internet y el correo electrónico a los móviles, los emails casi desde cualquier sitio son muy habituales. La verdad es que es una gozada enviarle un mail a alguien con una foto de la ciudad que estás visitando, con un dato que se te había olvidado o estar informado al instante de algo urgente.

Estos dispositivos móviles, los teléfonos inteligentes, vienen utilizando una firma predeterminada en todos y cada uno de los correos que se envían desde su aplicación de correo electrónico. Suele ser un “Enviado desde…” + el nombre del dispositivo. Cualquier smartphone actual, pasado e incluso futuro lo tiene, tuvo o tendrá.

Los habituales usuarios de BlackBerry, pioneros en el uso de correo electrónico móvil, ya están acostumbrados a este mensaje. Sin embargo, parece que con la popularización de iPhones, Androids, etc… dicho mensajito la gente suele tomárselo más como una “vacilada” del emisor. En realidad no es así: Un email escrito desde un dispositivo móvil siempre debería contener este mensaje.

Con él, estamos indicando al receptor que lo hemos escrito en un dispositivo móvil, no que somos unos compradores compulsivos y tenemos el último modelo de smartphone del mercado. El objetivo de esta pequeña firma no es ese. Indicar a alguien que escribimos desde un dispositivo móvil en realidad le está aportando mucha información: Puede contener pequeñas faltas de ortografía, por la rapidez de escritura y la poca comodidad al hacerlo. Le estamos diciendo también que ese email tan corto sólo está mostrando lo más importante que queremos transmitir, y que se está obviando aportar más información quizás por haberlo escrito en movilidad.

También le indicamos a quien lo recibe que no estamos en la oficina, o en casa. Le estamos dando a entender que esa contestación era importante si la hemos hecho desde un móvil sin estar en la oficina, por ejemplo, y que lo que digamos en ella podría correr prisa.

En definitiva, le indicamos al “otro lado” que ese mail proviene de nosotros en movimiento, y generado con un dispositivo limitado, con todo lo que ello implica. Muy alejado de “mira fulanito vaya vacilada se está pegando escribiendo desde su iPad”. Quizás los dos o tres primeros emails sean por eso, pero el resto ya deberíamos tomarlos más en serio… 😉

Y por supuesto, no soy partidario de eliminar esta firma… Excepto si no queremos que se sepa que escribimos desde un móvil, claro… pero ese ya es otro tema. 🙂

Cómo ver correctamente el contador de mensajes de Gmail en las pestañas de Safari 5

Este es un pequeño truco de algo que personalmente me irritaba bastante, y que por lo que parece, no soy el único al que le ocurre (parece ser una incidencia del navegador, o algo a mejorar).

Se trata de que cuando tienes un enlace en los Favoritos de Safari 5, y lo abres desde la barra de Favoritos, el nombre que aparece en la pestaña de la página no es el de ella, sino el que le hemos puesto al guardarlo en Favoritos. Esto es un drama en páginas como Gmail en las que este nombre se actualiza dinámicamente cuando recibimos un email, por ejemplo.

La solución es sencilla: No abrir Gmail desde la barra de Favoritos. Pero también es un incordio. He buscado a ver si había alguna solución, pero al final parece que he encontrado con algo que funciona (aunque es un poco absurdo): Se trata de bajarnos la extensión Gmail checker para Safari. Esto nos permite poner un botón en nuestro navegador que, al pulsarlo, nos lleva a Gmail en una nueva pestaña pero… ¡Sorpresa! Ya sí que aparece con el nombre dinámico.

Además, por el camino, ganamos también en un notificador visual, ya que el icono de la extensión se actualiza también con el número de nuevos emails pendientes de leer. Por tanto, después de instalarlo, podemos eliminar nuestro marcador en Favoritos para Gmail, y utilizar directamente el botón de la extensión.

Aún así, me gusta más ver el número de emails sobre la pestaña que sobre el icono, ya que se actualiza en tiempo real desde el navegador, y en la extensión se comprueba a intervalos regulares.

Pequeñas manías. 🙂

#hatersgate

El viernes, Apple se vio obligada por las circunstancias a dar una rueda de prensa para aclarar todos los temas sobre los “problemas” de cobertura y los terribles percances que estaban causando contra los actuales usuarios del iPhone 4.

No sé los años que llevo en el mundo Apple, ni la de veces que he oído decir que “Apple está acabada”. Sin embargo, todo el asunto éste de la dichosa antena de marras ha sobrepasado todos los límites imaginables de la manipulación interesada de un asunto que, es tan evidente y tan fácilmente comprobable, que me da vergüenza ajena leer algunos comentarios en prensa, blogs y oír algunos periodistas en televisión.

Partamos del hecho, de la base del problema: El iPhone 4 pierde cobertura cuando se presiona sobre determinadas zonas. Pues perdonad un segundo, mirad lo que pone en los manuales de Nokia (visto en @blogsmdmm):

Los teléfonos móviles pierden cobertura cuando se tapa con presión la zona donde se oculta la antena. Este hecho se acentúa en lugares donde la señal es muy débil. Como por ejemplo, Estados Unidos. AT&T tiene verdaderos problemas porque no les permiten plantar todas las antenas que necesitarían para cubrir con garantías a toda la población. Esto causa que la señal de cobertura mengüe sólo con tapar dicha zona, o incluso moviendo el teléfono un metro más a la derecha o a la izquierda. El problema es muy grave en Estados Unidos por ésto, pero afortunadamente, la cobertura en España, si bien no es tan completa como allí, es de mejor potencia debido a la menor densidad de población. Es decir, uno de los principales problemas de la telefonía móvil de allí, es que las llamadas “se cortan”. ¿A vosotros, en España, cuantas llamadas se os han cortado desde que usáis un iPhone?

La App Store y las 875 pesetas

En los 80, el mercado de los videojuegos de 8-Bits estaba azotado por la piratería. Al menos eso es lo que contaban las distribuidoras para justificar sus pobres ventas, cuando en realidad el problema era básicamente uno: Los juegos eran caros. ¿Os suena la situación?

En aquel momento, un extraordinario momento de lucidez por parte de Erbe, distribuidora española, causó que se iniciaran conversaciones con gran parte de todas las grandes marcas que diseñaban videojuegos. Para convencerlas de que pasaran de las 2000 pesetas que solían costar las últimas novedades (unos 12€)… a 875 pesetas (poco más de 5€).

Y chavales, no sé si es que tenían un hipnosapo a tope de watios, pero los convencieron. El resultado: Las ventas subieron como la espuma y la gente por fin se daba cuenta que era mejor comprar un producto original a tan bajo precio.

Cuando conocí por primera vez el concepto de la App Store, me recordó mucho ese momento. Más allá de todo lo que se le pueda criticar a la tienda de aplicaciones de Apple, lo cierto es que los “bajos” precios y la cantidad de productos han animado a mucha gente a comprar, quizás por primera vez en su vida, software original. Y lo que es más importante: Un sistema de compensación justo y que reparte más beneficios al desarrollador que a la empresa que lo vende, en este caso Apple.

A menudo se menosprecia el inmenso poder del marketing que tienen los precios. No sólo por el hecho de que, a menor precio, más gente puede acceder a tu software y recomendarlo a otros, sino por el tremendo sentimiento de recompensa al creador que ve como su software está siendo útil y la gente lo está usando. Volverá a diseñar otro nuevo programa. Y volveremos a ganar todos.

En aquel momento, la técnica de las 875 pesetas funcionó muy bien, y Apple ha demostrado que incluso las aplicaciones a 0,69€ pueden ser rentables, si son de calidad y apoyadas por un sistema de distribución justo y sin intermediarios.

“Aprender del pasado”, cuanta falta hace y cuanto a menudo nos olvidamos…

The Drawer Time Machine

Inevitable quedarme embobado cada vez que abro este cajón. La de días, tardes y noches que echaba de pequeño con estos juegos… ¿Cuanta gente 2.0 habrá empezado en esto de la informática, partiendo de los 8-Bits? Ver todo lo que se ha conseguido en poco más de 20 años, da mucho vértigo. Aunque la magia de aquella época será difícil que la supere cualquier otra (al menos para los que la vivimos).

PD: El neoyorkino Pedro10 tiene más razón que un santo. Me encantan este tipo de fotos procesadas directamente en programas para el eyePhone iPhone, como Hipstamatic, o la que he usado en la imagen de arriba, ShakeItPhoto.

PD2: Para éstas cosas la gente usa los Tumblr esos, ¿no? Pues lo siento, pero no me gustan nada. Prefiero un blog.

PD3: Bueno, OK… La verdad es que la idea del Tumblr para estas fotos rápidas en baja definición capturadas con un iPhone, tiene buena pinta. No hay más que ver el Quicktakes de Pedro10… Aunque también es verdad que este tío es un puto genio 😉

Sobre los problemas de recepción

Vídeo número 1:

Vídeo número 2:

Las diferencias entre ambos es que si te quejas públicamente del segundo no saldrás en la noticias y en todos los blogs internacionales, y si se te ocurre explicar el primero y decir que ya pasaba con otros móviles, te acusarán de fanboy, sectáreo, comunista y, posiblemente, causante del cambio climático.

Es lo que tiene que Apple hoy sea mainstream: Que los problemas de recepción no son exclusivos de los móviles.