Con la llegada de Internet y el correo electrónico a los móviles, los emails casi desde cualquier sitio son muy habituales. La verdad es que es una gozada enviarle un mail a alguien con una foto de la ciudad que estás visitando, con un dato que se te había olvidado o estar informado al instante de algo urgente.

Estos dispositivos móviles, los teléfonos inteligentes, vienen utilizando una firma predeterminada en todos y cada uno de los correos que se envían desde su aplicación de correo electrónico. Suele ser un “Enviado desde…” + el nombre del dispositivo. Cualquier smartphone actual, pasado e incluso futuro lo tiene, tuvo o tendrá.

Los habituales usuarios de BlackBerry, pioneros en el uso de correo electrónico móvil, ya están acostumbrados a este mensaje. Sin embargo, parece que con la popularización de iPhones, Androids, etc… dicho mensajito la gente suele tomárselo más como una “vacilada” del emisor. En realidad no es así: Un email escrito desde un dispositivo móvil siempre debería contener este mensaje.

Con él, estamos indicando al receptor que lo hemos escrito en un dispositivo móvil, no que somos unos compradores compulsivos y tenemos el último modelo de smartphone del mercado. El objetivo de esta pequeña firma no es ese. Indicar a alguien que escribimos desde un dispositivo móvil en realidad le está aportando mucha información: Puede contener pequeñas faltas de ortografía, por la rapidez de escritura y la poca comodidad al hacerlo. Le estamos diciendo también que ese email tan corto sólo está mostrando lo más importante que queremos transmitir, y que se está obviando aportar más información quizás por haberlo escrito en movilidad.

También le indicamos a quien lo recibe que no estamos en la oficina, o en casa. Le estamos dando a entender que esa contestación era importante si la hemos hecho desde un móvil sin estar en la oficina, por ejemplo, y que lo que digamos en ella podría correr prisa.

En definitiva, le indicamos al “otro lado” que ese mail proviene de nosotros en movimiento, y generado con un dispositivo limitado, con todo lo que ello implica. Muy alejado de “mira fulanito vaya vacilada se está pegando escribiendo desde su iPad”. Quizás los dos o tres primeros emails sean por eso, pero el resto ya deberíamos tomarlos más en serio… ;)

Y por supuesto, no soy partidario de eliminar esta firma… Excepto si no queremos que se sepa que escribimos desde un móvil, claro… pero ese ya es otro tema. :)