Mi MacBook Pro 'Late 2006'

El pasado Noviembre, mi actual portátil cumplió 3 años. En estos últimos 36 meses, mi MacBook Pro de finales de 2006 no ha parado quieto. Me ha acompañado en todos mis viajes, a Barcelona, a Sevilla, Madrid, aeropuerto de vuelta a casa, de casa a la oficina… y así sin parar.

Pero es que está nuevo. Quiero decir, ya tiene más de tres años, pero está impecable. Recuerdo una vez que se me cayó en el metro en Barcelona. Creo que fueron los dos segundos más dolorosos de toda mi vida, ver como la Tucano WorkOut donde lo guardo se me deslizaba del hombro y caía contra el suelo…

En aquello dos segundos, tuve mi flashforward: Me imaginaba conectándome a la Apple Store a por otro MB Pro nuevo. Eligiendo configuración y pensando que iba a estrenar Mac… pero no. A pesar de que cayó de punta, contra el suelo en uno de sus bordes, no le pasó absolutamente nada.

Y no sólo por fuera. El portátil funciona genial. Sigo sobrado de potencia, y nunca he ampliado ninguna característica, no me ha hecho falta. Aunque no os mentiré, en estos tres años he estado más de una (y de dos) veces con el botón de “Comprar” bajo el cursor, y con la configuración nueva del MacBook Pro en pantalla.

Pero es que no lo necesito. Es decir, me encantaría la nueva pantalla, el nuevo diseño unibody y las mejoras a nivel hardware, pero todavía me queda mucha vida con el mío. Como premio, esta tarde le pondré 1GB más de RAM, lo máximo que puedo ampliarle (ya que este modelo sólo admite máximo 3GB).

Siempre que he levantado el dedo del botón “Comprar”, entendiendo que no tengo necesidad de un nuevo Mac, recuerdo la frase que un amigo (procedente de la vorágine de actualizaciones hardware del mundo PC) me dijo una vez: También tenía un Mac con varios años, y le pregunté si se le había quedado corto. Su respuesta fue una frase que me encanta, del cuento de “El mago de Oz”:

We’re not in Kansas anymore!


Actualización 22:28: Acabo de instalar los 4GB de RAM en el portátil… Aunque debido al chipset de mi modelo, sólo utiliza 3GB (en “Información del sistema” me indica 4, pero si entro en el Monitor de actividad – donde realmente se muestra el uso de la memoria – veo que efectivamente sólo está utilizando 3).

Después de varias horas usándolo, noto cierta fluidez en la apertura de programas, sobre todo en los que hacen un uso intensivo de memoria (VMWare, PS, etc…)

Ahora sí: Es la última actualización de mi MBPro… Quizás cuando lancen el i7 empezaré a plantearme la compra de uno nuevo ;)