Entrada al Apple shopPrimer dí­a en Barcelona, después de las vacaciones… y la segunda vez que piso la calle es para ir al Apple shop, jeje.

Salva y Cristina me esperaban en la puerta del FNAC, y hemos dado una vuelta por la zona. En realidad hemos dado pocas vueltas porque no hay mucho espacio que recorrer, pero sinceramente, me ha gustado mucho lo que he visto.

Bueno, lo poco que he visto, porque no hay mucho que ver. En realidad no es una minitienda: ¿No querí­amos publicidad de Apple en España? Pues ya la tenemos. Mejor que un anuncio en televisión o una pancarta publicitaria, un adelanto de lo que será la futura Apple Store española, con exactamente el mismo mobiliario (pero en menos cantidad, eso si).

El Apple shop no es una tienda de Apple. Es un aviso. Un explorador. Un heraldo enviado por el Galactus norteamericano.

Pero sobre todo, es una parada inevitable. En realidad es un Apple stop. Te gusten o no te gusten los Macs, ahora están en un lugar privilegiado, y la gente se dá cuenta. Pocos pasan de largo: curiosean, se interesan y entonces ya es sólo cuestión de tiempo.

Y es el principio, un pedazo del futuro que está por llegar.