Todo comenzó por ésta entrada en Applesfera. En la lista interna de correo, Salva y Fernando no pararon de darme la brasa sobre que los auriculares del iPod eran malillos, que si éstos tal y cual… en fin…

El caso es que esta semana en Barcelona mis auriculares del iPod (de mi primer iPod, por cierto) se terminaron rompiendo. No les culpo: los he tirado, pisado, apretado, golpeado… Pero allí­ en Barcelona no tení­a otros.

Y casualmente ese mismo dí­a fui con unos compañeros de trabajo a la FNAC, a dar una vueltecilla. ¡Anda! Los Sennheiser CX300 de los que tanto me habí­an hablado estaban allí­… ¡y en blanco! Me los compré…

… ¡y son una pasada! Sin embargo, los del iPod siguen sin parecerme malos (para malos los que regalan en el tren), pero éstos son excepcionales. Y como dice Fernando en su artí­culo, muy poco molestos y muy ligeros.

En fin, que prometo hacerles más caso a Salva y a Fernando cuando me den la brasa. Pero no mucho, que son muy pesaosXDDDD