iPodZombie

Siempre lo he dicho: me encanta el iPod shuffle. Ya no el nuevo (que me encanta todaví­a más), también el anterior. El “concepto” general de un reproductor “estiloso” pero barato, es genial.

Yo tengo uno desde Junio del año pasado. Y me ha sorprendido la cantidad de usos que le doy: en bici, en footing, en trayectos cortos, en la playa, en la piscina… no me importa llevarlo en condiciones o en sitios “peligrosos” para otros reproductores más delicados (o más chapuceros, como los NISUPU con cincomil funciones). La pantalla nunca ha sido un problema: conectar al Mac, autorellenar con mi música preferida y listo: ponme la que quieras. Es mi música (ergo, me gusta toda), y no quiero estar continuamente mirando una pantalla minúscula buscando una canción, cuando hago deporte o estoy en la playa.

El nuevo iPod shuffle me ha sorprendido, todaví­a más que el nuevo iPod mini nano (ups, siempre me confundo). El acabado tiene muy buena pinta y la idea de la pinza es francamente genial. ¡7 gramos de peso! Alucinante. Todaví­a más pequeño que el anterior: Lo básico para escuchar música sin preocuparte por nada más, donde sea.

Y muchos pensábais que estaba muerto, ¿eh? Ayyy, con lo dificil que es matar a un iPod… que se lo pregunten a Creative o a Microsoft;)