Todo lo que rodeaba el mundillo de la informática tení­a algo de especial. Eso pasó cuando las primeras revistas de videojuegos y programación sobre microordenadores de 8-Bits inundaron las estanterias de los kioscos. Sin ninguna duda, Micromania fue la que trazó la linea y puso el listón muy alto, considerada hoy en dí­a como la auténtica “biblia” de la época. Muy pocos lo auguraban un gran futuro ya que se consideraba que la microinformática era sólo para algunos, los que se atrevian con ella.
La revista se puede considerar como uno de los detonantes del éxito de los 8-Bits en España, ya que gracias a ella, la gente se interesó por la informática, y sobretodo por los videojuegos.

micromania

Luego Antes apareció Microhobby, especializada sólo en ordenadores Spectrum y para mi gusto, mucho mejor revista que Micromaní­a. Artí­culos, listados, previews,… todo con un gran estilo periodí­stico y un diseño muy bueno para la época. Os recomiendo que visiteis Microhobby Forever donde podeis bajaros gratis y legalmente todos los números. Hobby Press, la editorial, dio permiso expreso para su escaneado debido a la petición de los antiguos lectores que deseaban conservar la colección completa para siempre.

Una de las grandes ventajas de Microhobby fue la incorporación de cassettes con demos, programas y juegos completos… todo un avance para la época que hací­a que los usuarios de Amstrad nos muriéramos de envidia (supongo que a los usuarios de Commodore y MSX les pasarí­a lo mismo). De hecho, yo mismo me compraba la revista y conservaba las cintas… lo que pasa que las borraba para grabar programas de CPC, pero bueno… Además, se incluí­a con la revista dos versiones de las carátulas del contenido del cassette… Todo ésto era una novedad en España, aunque en Inglaterra comenzaron antes incluyendo software con la revista, con auténticas obras de arte periodí­sticas como “Your Sinclair!“.

Tampoco conviene olvidar a Amstrad USER, una revista mixta profesional/ocio sobre toda la gama Amstrad (algo así­ como el Macworld de hoy en dí­a), con unos buenos contenidos y excelentes artí­culos técnicos y sobre videojuegos.
Luego vendrí­an Amstrad Sinclair Ocio (que pasó a llamarse Megaocio en su última temporada) y diversas otras publicaciones que aparecí­an y desaparecian en el kiosco como por arte de magia, dependiendo en gran medida del éxito o no que tuvieran en su momento.

Casi todos los que vivimos aquella época aún convervamos las revistas, aquí­ veis mi colección:

Mi colección de revistas de 8-Bits

Leer de nuevo aquellas revistas es como volver a aquella época, son auténticos tesoros impresos. A mi me encanta releerlas cuando puedo. Muchas de ellas pueden entontrarse por internet en formato PDF, que no es lo mismo pero al menos durarán para siempre