No, no hablo del programa, sino de Sony. Bueno, también hablo del programa. Vereis, éstos son los hechos: – El director de “la academia” (por llamarla de alguna forma) usaba un PowerBook. Se veí­a en pantalla, la manzanita brillaba, perfecto, precioso. – Sony se mete en el programa: les regala la aberración de su reproductor [...]