Una hora después de la keynote he salido a la calle. Con mi iPod. Cuando volví­a a casa, mirando a la gente, y con ésta imagen en mi cabeza…



…me he preguntado: “¿Apple?¿Apple?¿Apple?“.

Sin embargo, luego le he subido el volumen al iPod, he sonreido y he vuelto a pensar:

¡Apple! ¡Apple! ¡Apple!;)